¿Hay que cuidar más de tu salud en los viajes?

Conviene planificar cuáles serán los productos sanitarios y medicamentos que deberán formar parte de nuestro botiquín de viaje.

Botiquín de viaje
Botiquín de viaje

Los viajes son una oportunidad para visitar lugares nuevos y disfrutar de experiencias diferentes. Sin embargo, aunque esto tiene muchas ventajas para nuestro bienestar físico y emocional, también supone que podamos sufrir algunos imprevistos en cuanto a nuestra salud. Por ejemplo, si hemos viajado a algún destino exótico y salimos a probar la comida local, es probable que suframos algún problema estomacal. Igualmente, si preferimos un turismo más activo, como senderismo o actividades multiaventura, puede aparecer alguna ampolla, herida o quemadura leve.

Es por ello que al igual que en el equipaje es necesario llevar ropa o complementos adecuados para cada tipo de viaje, como puede ser el bañador o la toalla si se va a la playa, o unas botas si se va a la montaña, también será necesario planificar cuáles serán los productos sanitarios y medicamentos que deberán formar parte de nuestro botiquín de viaje.

En este sentido, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp) recomienda programar con tiempo los aspectos sanitarios de cualquier viaje, sobre todo si vamos a desplazarnos a zonas con condiciones especiales, o si hemos previsto pasar un período largo en lugares donde la asistencia médica puede ser limitada. Por eso, lo mejor es hacer una visita a nuestra farmacia de confianza, para dejarnos aconsejar sobre cuáles son los productos que deberíamos llevar con nosotros, y cuáles solo serían una sobrecarga innecesaria.

Otra cuestión a tener en cuenta es dónde y cómo guardar nuestro botiquín, ya que hay que tener en cuenta que siempre deberá estar en un lugar en que esté preservado del calor, la luz y la humedad y que, obviamente, quede lejos del alcance de los niños. 

Recordar revisar nuestro botiquín en cada viaje, para desechar aquellos productos que estén caducados en un punto SIGRE, y cambiarlos por unos nuevos. En este sentido, siempre será de ayuda guardar los medicamentos en sus envases originales, para poder tenerlos bien identificados, conocer su fecha de caducidad y tener su prospecto a mano por si necesitamos consultarlo.

Es muy conveniente, además, llevar la tarjeta sanitaria individual y el documento de desplazados, por si fuera necesario recibir asistencia médica en el lugar de vacaciones.

Recomendaciones en viajes largos

Uno de los motivos por los que agobia elegir un destino muy lejano es pensar en el número de horas que puede durar el viaje. No solo por el cansancio e incluso el aburrimiento, sino por lo que supone a nuestro cuerpo estar tantas horas en una misma postura.

Un primer consejo para evitar posibles contracturas musculares es adoptar una postura en la que la espalda esté lo más recta posible, y en la que la cadera quede por encima de la rodilla y se apoyen bien las lumbares.

Otra recomendación es la utilización de cojines, no solo para la zona cervical, y así evitar contracturas si nos quedamos dormidos, sino también para la zona lumbar, si esta no tiene un buen apoyo en nuestro asiento. En los viajes en coche, será necesario hacer paradas cada dos horas para estirar las piernas, mientras que, en el tren y el avión, será necesario levantarnos y hacer ejercicios de flexión de piernas y articulaciones, sobre todo para los viajes de más de cuatro horas.

También hay que recordar proveerse de productos para evitar los mareos. Los podemos encontrar en forma de comprimidos, chicles, supositorios, e incluso en jarabe si es para los niños.

Cuidado con el sol

Además de preparar nuestro botiquín, debemos tener en cuenta otras medidas de prevención, tales como, beber la suficiente agua para estar bien hidratados, llevando agua siempre con nosotros durante el viaje. Asimismo, hemos de asegurarnos de aplicarnos el protector solar, no solo cuando vayamos a tomar el sol, sino siempre que vaya a existir una exposición a los rayos solares, debiendo aplicarlo antes de salir y repetidas veces a lo largo del tiempo de exposición y usar siempre gafas de sol para proteger los ojos. Para terminar, no hemos de olvidarnos incluir alguna crema calmante e hidratante para después de exponernos al sol.