Imprimir E-mail
2ª Quincena Noviembre 2008
Año 4. Nº66

¿Gripe o resfriado?

AUNQUE LOS SÍNTOMAS PUEDEN SER SIMILARES, SE TRATA DE DOS ENFERMEDADES DISTINTAS QUE REQUIEREN UN TRATAMIENTO ADECUADO A CADA CASO


Catarro o constipado son los nombres que utilizamos comúnmente para designar el trastorno más habitual de los meses de otoño e invierno: el resfriado común. Ojos llorosos, dolor de garganta y de cabeza, tos, congestión nasal y un leve malestar general que en ocasiones incluso desemboca en fiebre moderada son algunos de los síntomas que muchas personas padecen durante los meses fríos del año. Otro trastorno diferente es la gripe, provocada por un virus, el Influenza. Aunque es un virus que muta cada año, siempre pertenece a una misma familia, por lo que se puede prevenir la aparición de la gripe gracias a las campañas de vacunación que ponen en marcha las autoridades sanitarias españolas y en las que se recomienda la vacunación de los grupos de población con más riesgo de padecerla como niños, ancianos y embarazadas. La realidad nos dice que muchas personas no saben diferenciar cuándo se encuentran ante una gripe o ante un simple resfriado común. Los síntomas pueden ser similares en una y otra infección, aunque existen diferencias en cuanto a su duración e intensidad. Sin embargo se trata de dos enfermedades distintas que no evolucionan del mismo modo y que, por tanto, debemos identificar para poder procurar el tratamiento adecuado a cada caso.agua.

Cuidados de la voz

Aproximadamente el cinco por ciento de la población española sufre algún trastorno de la voz que requiere atención médica y cerca del cuarenta por ciento de los niños en edad escolar presentan disfonías, sobre todo durante la pubertad, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico Facial. La franja de edad en que son más frecuentes los trastornos de la voz se sitúa entre los 25 y 45 años. Las disfonías más frecuentes son las de tipo funcional, en las que no se identifica ninguna lesión anatómica en los órganos fonatorios, sino que se deben al esfuerzo vocal: hablar excesivamente y con tono superior al normal, gritar, carraspear y toser en demasía, forzar la vocalización, cantar con una técnica inadecuada, inhalar polvo, humo de tabaco y gases nocivos y beber alcohol. Por su parte, las disfonías orgánicas conllevan la existencia de una lesión en los órganos fonatorios, siendo las más frecuentes los nódulos y los pólipos. Los especialistas insisten en que cualquier persona con un trastorno de voz debe acudir al otorrinolaringólogo cuando la alteración se prolongue durante más de 15 días o cuando se repita con frecuencia.


 

Educando a adolescentes

La mayoría de los padres soportan con estoicismo las noches en vela obligadas durante los primeros meses de su bebé o los llantos y pataletas caprichosos de la infancia, pero cuando llega la adolescencia es otra historia. Sin apenas tiempo a reaccionar, los padres descubren en su hijo un cuerpo de adulto, mente de niño y mil y una dudas y contradicciones. Todo lo que hasta ahora les había funcionado en su educación deja de hacerlo. Antes sus hijos hacían lo que se les pedía por obediencia o por conformismo, pero ahora tienen sus propias opiniones y las llegan a defender de forma vehemente.

Toxiinfecciones alimentarias en el embarazo

Los alimentos son sinónimo de vida, pero en algunas situaciones, como el embarazo, hay que prestar un especial cuidado a ciertos alimentos que pueden provocar infecciones o intoxicaciones especialmente graves en este estado, ya que pueden poner en peligro la salud de la madre o del bebé. En concreto, existen tres riesgos específicos de enfermedades transmitidas por los alimentos que hay que tener presentes durante el embarazo: toxoplasmosis, listeriosis y la intoxicación por metilmercurio.

Hepatitis C, la enfermedad silenciosa

Se la conoce como la 'enfermedad silenciosa' y hace honor a su sobrenombre porque puede llegar a estar hasta 30 años oculta sin que nada haga sospechar de su presencia. Lo habitual es que se descubra de forma casual mediante un análisis de sangre rutinario y que los síntomas no existan o sean tan leves, como cansancio, malestar o molestias en el lado derecho del costado, que los afectados no les den ninguna importancia. Por estas razones, la mayoría de los infectados desconoce su situación. De los 800.000 casos de hepatitis C con infección activa que hay en España, aproximadamente 560.000 son casos ocultos. Sin síntomas que la delate, no hay nada que haga sospechar su presencia y la enfermedad camina libre durante años. Es tal su relevancia que se estima que 500 millones de personas en todo el mundo, una de cada 12, están infectadas por el virus B ó C de la hepatitis, una cifra que, paradójicamente, es diez veces superior a la de los infectados por el VIH/SIDA. La hepatitis C consiste en la inflamación del hígado causada por el Virus de la Hepatitis C (VHC), uno de los principales responsables de los casos de hepatitis crónica que se dan en todo el mundo. A la mayoría de las personas que la padecen, esta enfermedad no les acarrea ningún problema serio de salud a lo largo de su vida, a pesar de que son muchos los casos en los que el virus no desaparece nunca (en 7 de cada 10 casos la enfermedad se hace crónica).

Depresión crónica

No son buenas las previsiones sobre la depresión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) augura que en el año 2020 las patologías psiquiátricas serán las enfermedades que mayor discapacidad produzcan, y entre ellas la depresión será -ya lo es- una de las más frecuentes, con el agravante de que es de las que más empeora la calidad de vida de quienes la padecen. El 90% de los pacientes deprimidos sufre un deterioro en el ámbito laboral y doméstico y en sus relaciones sociales.

 

 


SANIDAD Y EDICIONES SANED S.L. / GRUPO SANED. Capitan Haya 60, 28020 Madrid
Tel. 91 749 95 13. Fax. 91749 95 01. Correo Electronico:elperiodicodelafarmacia@medynet.com

Sanidad y Ediciones SANED, propietario de la publicación, autoriza la descarga e impresión de los contenidos de la misma para uso personal y difusión con objetivos divulgativos, educativos y sanitarios, siempre y cuando no sean alterados ni manipulados y se mencione su procedencia.