Claves para la cura de heridas leves

A la hora de elaborar nuestro botiquín, en vez de acudir a un supermercado, es más aconsejable preguntar a nuestro farmacéutico.

Para la desinfección de heridas, utilice gasas, nunca algodón.
Para la desinfección de heridas, utilice gasas, nunca algodón.

Cuando se piensa en un botiquín de viaje, más allá de medicamentos como analgésicos o protectores de estómago, es habitual pensar en productos para realizar curas, tales como alcohol, agua oxigenada, yodo, gasas, vendas y tiritas. Sin embargo, cabe tener en cuenta que existen diferentes tipos de antisépticos (para usar en nuestra piel) y desinfectantes (para usar sobre objetos y superficies), con propiedades y mecanismos de acción muy diferenciados. Es por ello que, a la hora de elaborar nuestro botiquín del viajero, en vez de acudir a un supermercado, es más aconsejable preguntar a nuestro farmacéutico sobre los diferentes usos de cada antiséptico y cuál es mejor utilizar según el caso.

Para curar heridas leves, quemaduras o desinfectar la piel, se recomienda el uso de la povidona yodada, uno de los antisépticos más usados, gracias a su eficaz función bactericida y antifúngica; su efecto rápido y persistente; su toxicidad reducida; su acción frente a sangre o pus y su color que permite dar un correcto seguimiento a la aplicación del antiséptico, así como la necesidad de su nueva aplicación. Otra de las confusiones habituales es usar varios antisépticos a la vez. Esto puede suponer que interaccionen, dificultando la curación o incluso produciendo algún efecto adverso, como alergia o irritación de la piel.

En cuanto a cuál debe ser la povidona yodada de elección, habrá que tener en cuenta la zona lesionada, ya que existen diferentes formatos, por ejemplo, si es para uso cutáneo, bucal o incluso para lesiones a nivel vaginal, además de tener la concentración adecuada en cada caso.

Cabe tener en cuenta que estos formatos solo pueden encontrarse en farmacia, y que la povidona yodada que se encuentra en supermercados, destinada a desinfectar piel sana, a veces puede contener una concentración superior al 10%, pudiendo tener efectos nocivos el aplicarla sobre una herida abierta.

Por último, hay que tener en cuenta qué heridas pueden tener una primera cura domiciliaria, es decir, las que solo afectan a la capa más externa de la piel, o cuáles deben ser atendidas por un especialista, si son más profundas. Ante la duda, habrá que tener en cuenta si la herida es extensa o profunda, o si parece que “tiene mal aspecto”. En ese caso, habrá que cubrir la lesión con gasas estériles o paños húmedos, apretar para cortar la hemorragia y acudir a urgencias. Además, cuando la herida es en la cara, los ojos o los orificios naturales, siempre habrá que acudir a un profesional sanitario.

RECOMENDACIONES

• Lávese las manos y use guantes, para no tocar la herida directamente.

• Limpie la herida con agua y jabón.

• Utilice gasas, nunca algodón. Este puede dejar restos y retrasar la cicatrización.

• La limpieza ha de hacerse siempre desde el centro hasta el exterior, para evitar la entrada de gérmenes.

• Recorte posibles colgajos de piel con pinzas y tijeras sin punta para dejar la herida lo más limpia posible.

• Desinfecte le herida con un antiséptico y cúbrala si fuera necesario.