La importancia de su diagnóstico precoz radica en la alta probabilidad de padecer infarto de miocardio u otra enfermedad ateroesclerótica en edades tempranas de la vida.
La dieta está considerada como el principal componente externo y modificable implicado en la aparición, prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Los efectos favorables de las medidas preventivas se consiguen a cualquier edad.
El corazón es un músculo y, como todos los músculos, necesita actividad.
Es necesario para el funcionamiento del organismo, pero resulta peligroso si sus niveles se elevan por encima de los recomendados.