Heridas: ¿cómo actuar?

Una herida es una pérdida de la integridad de los tejidos blandos o una discontinuidad de un tejido.
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15 mayo 2011

Para prevenir la infección es importante limpiar, desinfectar y proteger la herida los más posible

NO DEBE FALTAR EN NUESTRO BOTIQUÍN...

» Alcohol (etanol o alcohol isopropílico) para desinfectar las manos antes de hacer una cura. No debe usarse directamente sobre las heridas. Son especialmente útiles para los botiquines las toallitas de alcohol y el alcohol en spray.

» Guantes que protegen las manos del contacto directo con sangre y otros fluidos. Pueden ser de látex y sintéticos (vinilo o nitrilo). Los de nitrilo permiten un ajuste similar al látex y una resistencia y protección mayor.

» Para controlar hemorragias, limpiar y cubrir heridas se ha de contar con:

- Vendas y gasas estériles de diferentes tamaños.
- Un pañuelo triangular (tamaño aproximado de 140 x 100 x 100) que permitirá improvisar también un vendaje o un cabestrillo.
- Tiritas.
- Esparadrapo, si es posible hipoalergénico y de diferentes tamaños.

» Suero fisiológico para limpiar heridas.

» Antiséptico para prevenir la infección.

» Tijeras de puntas redondeadas y pinzas sin dientes para ayudar en la cura.

Una herida es una pérdida de la integridad de los tejidos blandos o una discontinuidad de un tejido (generalmente la piel), debida a un traumatismo producido por agentes externos, como un objeto cortante o agentes internos como un hueso fracturado, creando una puerta de entrada para los gérmenes y facilitando la infección. Además de verse lesionada la piel, pueden también ser afectadas otras estructuras subyacentes como huesos, vasos sanguíneos, etc.

Si bien las heridas se pueden clasificar de numerosas formas, a nivel práctico interesa diferenciarlas en leves y graves, ya que esto condicionará el tratamiento posterior.

Heridas leves

Es en el caso de una herida leve cuando nosotros podemos actuar más ampliamente. Para evitar que una herida leve llegue a infectarse es importante seguir una serie de pasos:

1. Lo primero que tenemos que conseguir es que tanto el accidentado como la persona que va a curar la herida estén tranquilos. Explique al herido los pasos que va a ir dando en el proceso de curación.

2. Lávese las manos y desinfecte el instrumental que va a utilizar y póngase unos guantes para evitar tocar la herida directamente.

3. Limpie la herida con agua y jabón para liberarla de la tierra, los restos de tejidos y demás cuerpos extraños. Utilice gasas limpias y de un solo uso. La limpieza ha de hacerse siempre desde el centro hasta el exterior para evitar la entrada de gérmenes. Evite utilizar algodón, pues pueden quedar restos en el interior de la herida que pueden favorecer la infección y retrasar la cicatrización.

4. Recorte pelos y posibles colgajos de piel con pinzas y tijeras sin punta para dejar la herida lo más limpia posible.

5. Aplique un antiséptico. Proteja la herida con un apósito adhesivo. Estos pueden ser apósitos tradicionales con gasa antiadherente para cubrir y proteger la herida a la vez que absorben el exudado y/o apósitos modernos a base de hidrocoloide o hidrogeles que, al mantener húmeda la herida, favorecen una cicatrización más rápida sin costras. Estos últimos apósitos pueden permanecer en la herida varios días por lo que no requieren un cambio y limpieza diaria como en el caso de los tradicionales.

6. Si la herida tiene los bordes separados se pueden juntar con tiras estrechas de esparadrapo o con suturas adhesivas de papel creadas para tal fin (puntos cutáneos).

Complicaciones

El problema más importante de las heridas es que pueden originar una infección. Al producirse una separación de la piel, los gérmenes quedan libres de acceso, provocando la infección. Por eso, es importante la limpieza y desinfección de la herida lo antes posible. La acumulación de células del sistema inmunitario y de microorganismos muertos da lugar a la formación de pus, una segregación lechosa y maloliente que supura de la herida. Si no se produce infección, la herida cicatriza, crece el nuevo tejido y se forman las fibras que unen los dos bordes. El tiempo de cicatrización acostumbra a ser de una semana. Según el tipo de piel, puede quedar una marca o una cicatriz.

El máximo peligro de una herida es que se infecte de tétanos. El tétanos es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Clostridium tetani, que no presenta problemas si el accidentado está debidamente vacunado. Si no es así, se deberá administrar gammaglobulina antitetánica. En este caso se deberá acudir a un centro médico para su valoración. Es importante recordar que para estar debidamente protegido del tétanos, hay que vacunarse cada 10 años.

Si la herida es grave...

Una herida es grave cuando es extensa, profunda, está infectada, tiene cuerpos extraños, afecta a algún órgano, presenta una hemorragia intensa o si está localizada en la cara, orificios naturales, manos, abdomen, tórax o cráneo.

Ante heridas graves o complicadas, siempre se debe recurrir a un centro médico o de urgencias o bien llamar al 112 (Teléfono de Emergencias para toda Europa). En tanto no sea atendido por un sanitario o mientras llega una ambulancia o un servicio sanitario móvil, se deberá abrigar al accidentado y, si se puede, controlar la hemorragia (si sangra aplique presión directa sobre la herida con el vendaje y eleve el miembro afectado). Es importante tener presente que no se debe tocar la herida con los dedos ni extraer los cuerpos extraños o los objetos causantes de la herida. Tampoco se debe aplicar ningún tipo de antiséptico o pomada. Se recomienda cubrir la herida con un apósito estéril y si éste no está disponible, con un vendaje o un pañuelo limpio, evitando que presione. Para mitigar el dolor y disminuir la inflamación se puede aplicar frío local sobre la zona (una bolsa con hielo envuelta en una toalla).

SIGNOS DE ALARMA

Ante una herida es necesario realizar una inspección visual de la misma y una valoración del estado general del paciente.

Constituyen signos de alarma los siguientes:

» Afectación general del estado del paciente.
» Dolor importante; diferente entidad en cada individuo.
» Herida de gran tamaño y/o con pérdida de sustancia.
» Herida grave con existencia de lesión asociada: afectación muscular, tendinosa, vascular o nerviosa.
» Herida localizada en cuello, cerca de un orificio natural, ojo o párpados y tórax, abdomen o espalda.
» Presencia de hemorragia intensa; más probable en los casos de afectación vascular directa.
» Herida con cuerpos extraños: vidrio, cuchillo, tierra, etc.
» Heridas en personas con circunstancias especiales: niños pequeños, ancianos, inmunodeprimidos, diabéticos, alcohólicos, etc.

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