¿Conviene o no atender al reloj biológico para ser madre?

¿Conviene o no atender al reloj biológico para ser madre?
Ocho de cada 10 mujeres entre 30 y 40 años manifiesta su deseo de tener hijos.
Vota
         
Compartir Compartir
facebook twitter linkedin
delicious sharethis
05 octubre 2011

A partir de los 35 años la tasa de fertilidad espontánea desciende progresivamente, acentuándose a partir de los 40

CONSEJOS PARA FACILITAR UN EMBARAZO SALUDABLE

- Dejar de usar anticonceptivos. Con algunos métodos anticonceptivos -el preservativo masculino o femenino, el diafragma y los métodos anticonceptivos naturales- puede intentar quedarse embarazada nada más dejar de utilizarlos. Con otros métodos, como la píldora y las inyecciones anticonceptivas, puede tardar cierto tiempo hasta que sus ciclos se regulen después de dejar de utilizarlos. Por lo tanto, es posible que le aconsejen dejar de tomar la píldora un par de meses antes de procurar quedarse embarazada.

- Tomar ácido fólico. Los suplementos de ácido fólico ayudan a prevenir los defectos del tubo neural del bebé. Las guías sanitarias recomiendan que las mujeres que planifican quedarse embarazadas o las que ya lo están, tomen un suplemento de ácido fólico que contenga 400 microgramos de ácido fólico cada día. Lo ideal es iniciar el tratamiento tres meses antes de intentar concebir y mantenerlo durante el primer trimestre del embarazo. Una dieta saludable, además de ácido fólico debe incluir cereales enriquecidos para el desayuno, alubias, vegetales de hoja verde y zumo de naranja.

- Mantenerse en forma. Preocúpese por su estado físico y por el de su pareja, ya que un buen estado físico y de salud puede aumentar las probabilidades de concebir.

- Conocer su propio ciclo. Si anota las fechas de inicio de su período, podrá averiguar la duración de su ciclo menstrual y hacerse una idea sobre cómo varía de un ciclo a otro. Esto puede ayudarle a identificar sus días más fértiles.

- Programar la concepción. Una de cada dos parejas intenta el embarazo en el día equivocado del ciclo femenino. Si desea aumentar tales probabilidades en cualquier ciclo, existen test de ovulación que permiten identificar los dos días más fértiles detectando el aumento de hormona luteinizante (LH) que provoca la ovulación. Otra opción es utilizar otros test que, además, identifican los restantes días fértiles en los que puede concebir. Mediante la detección de un aumento de estrógenos, puede indicar a la mayoría de las mujeres un período adicional de uno a cinco días con un nivel alto de fertilidad antes del momento de máxima fertilidad.

- Mantener la calma. Mantenerse mentalmente relajados también puede ayudarles. Cuanto menores sean la preocupación y el estrés, mayor será la probabilidad de concebir.

- Otros consejos. Dieta saludable, evitar el alcohol y bebidas con cafeína, beber leche por ser una fuente excelente de calcio, prestar especial atención a su higiene, dejar de fumar –esto vale tanto para el hombre como para la mujer-, y consultar con su médico si no se ha vacunado contra la rubeola.

FUENTE: Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Muchas de las funciones vitales de nuestro organismo son dirigidas por sistemas muy complejos, donde células y otras sustancias “obedecen” y “siguen el ritmo” de un mecanismo preciso y constante. Es lo que se conoce como reloj biológico. Está claro que nuestro organismo posee un pico de esplendor, en el que todas sus funciones están al máximo, para luego dejar paso al declive inminente y progresivo de las mismas; la rapidez o lentitud de este proceso dependerá de las condiciones propias de cada individuo, de su genética, herencia, contaminación ambiental, alimentación y del uso o abuso que le den a su organismo.

En lo que se refiere a la concepción, los factores socioeconómicos han condicionado que se sitúe en los 32 años la media de edad en que la mujer decide quedarse embarazada por primera vez. A partir de los 35 años la tasa de fertilidad espontánea desciende progresivamente, acentuándose a partir de los 40 años.

En este contexto, el estudio Clearblue “El reloj biológico de la mujer”, realizado por la consultora ASAP a 1.500 mujeres de toda España de entre 20 y 50 años, con el objetivo de profundizar en el comportamiento de las españolas ante el embarazo y la concepción, puso de manifiesto que a pesar de que el reloj biológico se pone en marcha antes de los 25 años para la mitad de las mujeres españolas, un tercio de las mismas considera que aún hay tiempo para quedarse embarazada por encima de los 45 años. De hecho, señala el estudio, es a partir de los 30 cuando el reloj suena con especial fuerza, ya que ocho de cada 10 mujeres entre 30 y 40 años manifiesta explícitamente su deseo de tener hijos. En el lado contrario, tres de cada cuatro españolas sitúan la edad mínima de embarazo por debajo de los 25 años.

La doctora Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la Clínica de Reproducción Asistida Ginefiv y experta en fertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), explica que “cuanto más tarde se activa el reloj biológico de la mujer, la calidad de los óvulos empieza a decaer. Con 45 años, la cantidad de óvulos que tienen las mujeres es muy baja, y la tasa de anomalías cromosómicas que presentan es muy alta, lo que implica que no es el momento adecuado para poder quedarse embarazadas. Si se consiguen gestaciones a estas edades es porque se utilizan óvulos de mujeres jóvenes que son donantes, pero no con óvulos propios. Por ello, animamos a las parejas que quieren tener un hijo a no retrasar este momento”.

A la hora de quedarse embarazadas, ocho de cada diez mujeres creen que es muy importante disponer de un producto que pueda ayudarlas a conocer sus días fértiles, tengan o no problemas de fertilidad. En palabras de la doctora Verdú: “en el momento actual existen métodos para conocer el ciclo ovárico, como son los test de ovulación que ayudan mucho a las mujeres a la hora de tener un hijo, presentando una gran eficacia”.

Por otro lado, la encuesta ha revelado que los hombres también cuentan con un reloj biológico activo. Por ello, en dos de cada diez casos, es el hombre el que se adelanta y le pide a la mujer tener un hijo. Ante ello, casi ninguna mujer se niega, pero en la situación contraria, cuando es la mujer la que se adelanta, una de cada cuatro hombres pidió esperar y un 5 por ciento simplemente se negó.

Los hombres también cuentan con un reloj biológico activo.
Los hombres también cuentan con un reloj biológico activo.

Influencia de la pareja y el entorno

En el momento en que la mujer empieza a plantearse tener un hijo, se da la circunstancia, según la encuesta, de que una de cada diez mujeres consultadas ni siquiera tenía pareja estable cuando sintió la “llamada” de ser madre; este deseo, no obstante, moviliza al 8 por ciento de las españolas a buscar pareja.

En las que sí estaban emparejadas en el momento de la consulta y cuyas edades rondaban de 20 a 50 años, más de la mitad reveló que había transmitido a su compañero su ilusión por tener descendencia; sin embargo, una de cada tres tardó en decidirse a revelarle tal deseo, y un 3 por ciento no lo hizo.

En lo que se refiere al entorno familiar y de amistades, una de cada cuatro mujeres ha recibido consejos tendentes a retrasar el embarazo. Tampoco el entorno económico se presenta especialmente favorable. Sin embargo, esta circunstancia no ha impedido u obstaculizado a las mujeres sentir deseos de ser madres, ya que más de la mitad de las entrevistadas aseguró tener una situación económica “justa” cuando decidieron su primer embarazo.

Funcionarias y autónomas

En el plano laboral, los resultados del estudio son rotundos: la situación laboral ideal para ser madre es ser funcionaria, según la respuesta mayoritaria, seguida muy de lejos por las trabajadoras autónomas y asalariadas con contrato fijo. No lo ven tan claro, también con diferencia, las que tienen un contrato eventual.

Otro dato que se desprende del estudio es que quedarse embarazada hace a la mujer replantearse su vida profesional, por eso un 10 por ciento de las madres encuestadas consideró la posibilidad de dejar su trabajo cuando decidió tener hijos, frente a un 12 por ciento que empezó a buscarlo, bien porque no tenía o bien para mejorar sus condiciones cuando llegara el momento. En cualquier caso, en este apartado todas ellas apelaron a la búsqueda de estabilidad, mejor horario y mayor salario, por este orden.

En cuanto a la postura del jefe a la hora de comunicarle la noticia de su embarazo, la reacción de estos fue negativa sólo en un 18 por ciento de los casos, frente a un 26 por ciento de jefes que ayudaron a la mujer y le ofrecieron facilidades laborales.

Mayores de 50

Las técnicas de reproducción asistida han logrado que cada vez sean más frecuentes los casos de embarazos en madres añosas. Cabe recordar al respecto el caso aun reciente de una mujer holandesa de 63 años que dio a luz a una niña, hecho que reabrió el interrogante de si debe establecerse un límite de edad de la mujer para quedarse embarazada, ya que a partir de los 50 años aumenta el riesgo de mortalidad, tanto del feto como de la madre. Unido a ello, aumentan la prevalencia e incidencia de patologías que pueden empeorar con la gestación y suponer riesgos en el parto: hipertensión arterial, diabetes gestacional, desprendimiento de placenta o retraso del crecimiento intrauterino son algunas de las complicaciones que conlleva el ser madre a edades avanzadas, complicaciones que se acentúan con la llegada de la menopausia.

Según el doctor Nicolás Mendoza, de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), se estima que la edad fértil de la mujer termina alrededor de los 47- 50 años, aunque, como decíamos anteriormente, desde los 35 años la tasa de fertilidad espontánea desciende de forma rápida. El descenso de fertilidad espontánea provoca que a los 40 años la esterilidad en la mujer sea de alrededor del 65-70 por ciento. “Aunque, como cualquier otra variable médica, estos datos fluctúan de unas mujeres a otras, y así habrá mujeres que tengan grandes dificultades a los 38 años, mientras otras necesitarán anticonceptivos hasta la edad de la menopausia”, afirma Mendoza. En cualquier caso, añade, la mujer debe estar siempre informada de los riesgos que conlleva un embarazo en la menopausia, tanto para la salud de la mujer como para la del niño y “cada caso debe analizarse de forma individualizada desde los puntos de vista biológico y psicológico, así como del impacto sobre la salud”.

Por su parte, la doctora Ana Polo, directora asistencial de Gravida, Centro Internacional de Reproducción Humana Asistida de Barcelona, puntualiza que a partir de los 40 si la mujer después de tres o seis meses buscando el embarazo no lo consigue, es el momento de iniciar un estudio y posiblemente plantearse técnicas de reproducción asistida. Y en este sentido, a partir de esta edad la técnica más recomendada es la fecundación in vitro, ya que la efectividad de la inseminación artificial a estas edades es muy baja”. Añade que, “desde el punto de vista médico, a partir de los 45 años es una edad muy delicada para quedarse embarazada, pero siempre y cuando la mujer esté informada de las posibilidades de quedarse embarazada que tiene y los riesgos que implica puede llevarse a cabo la fecundación, aunque en general la mayoría de los centros de reproducción asistida no aplican estas técnicas a mujeres mayores de 50 años y el médico debe individualizar cada caso y valorar la historia clínica de la paciente para no aplicar dicha técnica si hay un riesgo grave para la vida de la mujer y del feto”.

Disminuir fuente Aumentar fuente

0 Comentarios



Escriba su comentario

Escribe estos caracteres para enviar el comentario *
introducir este texto en la contenedor de la izquierda
* Campos obligatorios.





Contacto | Staff
C/ Capitán Haya 60, 1º - 28020 Madrid
© 2011 Grupo Saned | Todos los derechos reservados