Ser madre, esposa, trabajar fuera y dentro de casa y no estresarse en el intento
RESERVAR TIEMPO PARA SÍ MISMA, DORMIR Y ALIMENTARSE BIEN, APRENDER DE
RELAJARSE Y PONER LÍMITES SON ALGUNAS HERRAMIENTAS PARA COMBATIR EL ESTRÉS

Superwoman no es ningún
personaje de ciencia ficción
sino una mujer de este siglo
con 'extraordinarios poderes'
que le otorgan el don de ser a la
vez madre y esposa y trabajar
tanto dentro como fuera de casa.
Esta nueva era ha multiplicado
el trabajo de la mujer. Si las
de antaño se tenían que preocupar
por las labores domésticas y
la educación de los hijos, las de
hoy no se han librado de estos
quehaceres y cargan además
con responsabilidades laborales.
Tienen que hacer verdaderos
malabarismos para cumplir con
el trabajo, tener la casa a punto,
ser la pareja perfecta y estar
siempre dónde y cuándo sus
obligaciones maternas requieran.
Cumplen con todos sus 'deberes'
pero en muchas ocasiones
se olvidan de cuidarse.
La vida no se puede reducir
sólo a trabajo y familia; hay que
pensar en uno mismo y generalmente
las mujeres no destacan
en esta materia. Con tanto
ir y venir y sin apenas parar un
segundo, muchas de ellas se
sientan estresadas, como a punto
de explotar. Su salud está en
juego, por lo que ha llegado el
momento de que también empleen
sus extraordinarios recursos
en su propio beneficio.
Cuestión de sexo
El estrés es una reacción psicológica
y fisiológica del organismo
frente a una situación nueva,
buena o mala, que requiere una
adaptación. Cuando la estimulación
se vuelve demasiado fuerte,
o demasiado repetitiva, la capacidad
de adaptación del organismo
se desborda rápidamente.
Aliviar el estrés es posible,
pero hay que cambiar el 'chip'.
Si usted es una de las tantas
mujeres que lo sufre, ponga en
práctica las recomendaciones
que le ofrecemos en el recuadro
adjunto y busque el apoyo
que necesita para poder dedicarse
tiempo a sí misma. Y es
que no cabe ninguna duda de
que si su pareja está a su lado,
aprobando y apoyando sus decisiones,
si tiene una 'red' (familia
y amigos) a la que poder
acudir en busca de ayuda, si está
contenta con el cuidado de
los niños y puede reservar parte
de su tiempo para disfrutar de
ellos y del resto de su familia, si
está satisfecha con su trabajo y
si los problemas económicos no
son importantes y cuenta con
las armas suficientes para enfrentarse
a los contratiempos
que pudieran aparecer, el día a
día es más sencillo y es más fácil
acabar con el estrés.
Pero hasta en esta lucha el
sexo, el hecho de ser mujer, tiene
mucho que decir. Algunos
investigadores creen que en
momentos de estrés la mujer
protege y cuida a sus hijos y
busca el apoyo de sus amigas,
también mujeres. No es una
reacción casual sino que al parecer
el porqué hay que buscarlo
en el propio cuerpo, en concreto
en la oxitocina, una hormona
con capacidad calmante en momentos
de estrés; la misma que
se libera durante el parto y que
se multiplica en la mujer durante
la lactancia materna.
Cuando el estrés está presente,
el cuerpo y la mente lo
notan. Dolor de cabeza, problemas
para dormir, trastornos
estomacales, falta de concentración
y/o de energía, descontento,
mal genio, tristeza,
relaciones personales dañadas,
insatisfacción laboral, alcoholismo,
depresión y ansiedad
son sólo algunas de sus cartas
de presentación.
FUENTES: Centro Nacional de Información
sobre la Salud de la Mujer y
Cleveland Clinic (EE.UU.).
CÓMO PLANTARLE CARA AL ESTRÉS
1. Relájese: cada persona tiene su forma de relajarse, encuentre
la suya. Hay quien ha encontrado en el yoga, la
meditación y los masajes terapéuticos su particular 'bálsamo'
frente al estrés. A otras personas les basta con sentarse
unos minutos, escuchar música relajante o leer un libro.
2. Reserve tiempo para sí misma: no importa lo ocupada
que esté, ha de encontrar la forma de reservar al menos
quince minutos al día en su ajetreada agenda para sí misma.
Dese un baño con burbujas, salga a caminar o simplemente
llame a una amiga por teléfono.
3. Duerma: intente dormir entre siete y nueve horas todas las
noches. Gracias a un 'buen sueño' encarará mejor los problemas
y tendrá menos probabilidades de enfermar. Y es que
dormir es un placer del que se benefician cuerpo y mente.
4. Aliméntese correctamente: no se deje engañar por el
golpe de energía que siente al consumir cafeína o azúcar,
tan rápido como llega se va. La energía positiva se encuentra
en las frutas, verduras, cereales integrales y en los
alimentos ricos en proteínas.
5. Muévase: haga ejercicio; no sólo ayuda a aliviar la tensión
muscular, sino que también mejora el estado de ánimo
gracias a las endorfinas, unas sustancias que produce
el organismo antes y después de la actividad física.
6. Hable con amigos: encuentre una persona que sepa escuchar,
que no la juzgue y que le deje hablar libremente
de sus problemas y de sus sentimientos. También le vendrá
muy bien escuchar un punto de vista diferente.
7. Si la necesita, busque ayuda profesional: hable con un
médico; en él encontrara ayuda para manejar el estrés y
enfrentarse mejor a los problemas. Además, existen fármacos
que pueden contribuir a aliviar los síntomas de la
depresión y la ansiedad y a fomentar el sueño, siempre
bajo prescripción médica.
8. Sea transigente: a veces discutir no vale la pena por el
estrés que genera. Ceda de vez en cuando.
9. Anote lo que piensa: el tradicional diario puede ser una
muy buena forma de desahogarse y manejar los problemas.
Permite además releer lo que escribió en el pasado y
darse cuenta de cuánto ha progresado.
10. Ayude a los demás: ayudando a alguien puede ayudarse
a sí misma.
11. Disfrute de sus aficiones: busque y encuentre algo que
le guste hacer. Tómese el tiempo que necesite para descubrir
sus aficiones y disfrutar de ellas.
12. Póngase límites: el día sólo tiene 24 horas por lo que ha de
ponerse límites, a usted misma y a los demás, y determinar
cuánto puede hacer en realidad. No tenga miedo a negarse
a hacer cosas inútiles que le roben su tiempo y su energía.
13. Planifique su tiempo: escriba en una lista las cosas que
ha de hacer y decida cuáles son las más importantes para
darles prioridad.
14. No ataje el estrés de forma insana: el alcohol, las drogas,
el tabaco o las comilonas, por ejemplo, no ayudan a
combatir el estrés, sino todo lo contrario.