Un buen control de la diabetes requiere un equilibrio entre dieta, ejercicio y medicación
LO IMPORTANTE ES MANTENER EL AZÚCAR EN SANGRE EN UNOS NIVELES
CORRECTOS PARA EVITAR O RETRASAR LA APARICIÓN DE COMPLICACIONES

La diabetes es una enfermedad
que afecta al metabolismo
y se caracteriza por producir
niveles altos de glucosa en
sangre (hiperglucemia). En España
afecta al 6 por ciento de
la población y en un elevado
número de casos el afectado no
sabe que padece la enfermedad.
La hiperglucemia crónica
provoca daños en varios órganos,
sobre todo en riñones,
ojos, nervios y sistema cardiovascular.
Por eso es importante
su diagnóstico precoz y tratamiento
para mantener el nivel
de glucosa en sangre controlado
y evitar complicaciones.
Existen dos tipos principales
de diabetes: tipo 1, que aparece
generalmente en niños y se
caracteriza por la ausencia de
una hormona denominada insulina
y cuyo tratamiento consiste
en aportar esta sustancia al
organismo; y tipo 2, que suele
aparecer en adultos, se caracteriza
porque el organismo no
utiliza correctamente la insulina
de la que dispone o no la segrega
en cantidad suficiente, y su
tratamiento se basa en antidiabéticos
orales o insulina.
Con objeto de concienciar
a los pacientes de la importancia
de prevenir y tratar la diabetes,
la Sociedad Española de
Farmacia Comunitaria (SEFAC)
ha elaborado un conjunto de
recomendaciones sobre la
prevención y tratamiento de
esta enfermedad, ya que está
ampliamente demostrado que
el coste humano y económico
de la diabetes se podría reducir
notablemente si se invirtiera
en prevención, sobre todo
en el diagnóstico temprano,
para evitar la aparición de
complicaciones.
Recomendaciones
Ejercicio: la práctica regular
de ejercicio es clave para
los diabéticos porque ayuda a
controlar la glucemia, perder peso
y controlar la tensión arterial.
Dieta: una correcta alimentación
ayuda a mantener
los niveles de glucosa y lípidos
en sangre.
Pérdida de peso: la
diabetes se asocia al sobrepeso
y a la obesidad, por ello es necesario
alcanzar el peso adecuado
y mantenerlo.
Tabaco: el diabético no
debe fumar ya que es un factor
de riesgo cardiovascular
que se añade a los propios de
la diabetes.
Medicación: al ser una
enfermedad crónica, el tratamiento
es de por vida. Aunque
no presente síntomas, la hiperglucemia
daña al organismo y
esto se puede prevenir tomando
correctamente la medicación
para controlar el nivel de
azúcar en sangre.
Hipoglucemia: es el
efecto secundario más grave
derivado del tratamiento con
medicamentos antidiabéticos
orales y con insulina. Si aparece
se deben tomar zumos, leche
o bebidas azucaradas mejor
que azúcares simples, que
pueden provocar hiperglucemia
de rebote.
Autoanálisis y autocontrol
de glucemia: un buen
control de la diabetes requiere
un equilibrio entre dieta, ejercicio
y medicación. La información
que proporciona el autoanálisis
(medida de glucosa) sirve
para hacer ajustes por el propio
paciente (autocontrol) que permitan
mantener este equilibrio.
La frecuencia del autoanálisis es
distinta para cada paciente, por
lo que se deben seguir las indicaciones
del personal sanitario.
Chequeos periódicos:
para prevenir las complicaciones
en distintos órganos hay
que visitar al oftalmólogo, al
nefrólogo y a otros especialistas
periódicamente, aunque
no note síntomas.
En el embarazo: mujeres
sanas pueden desarrollar
diabetes en el embarazo. El
riesgo depende de la edad,
obesidad y antecedentes previos
o familiares. Es necesario
un buen control de la glucemia
para evitar las consecuencias
sobre la madre y sobre el feto.
Educación diabetológica:
cuanta más información
tenga el diabético sobre su
enfermedad más fácil le va a
ser cumplir con su tratamiento
y con todas las recomendaciones
sobre hábitos saludables.
No olvide que lo
importante es mantener el
azúcar en sangre en unos niveles
correctos para evitar o
retrasar la aparición de complicaciones.
FUENTE: Sociedad Española de Farmacia
Comunitaria (SEFAC).
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué es la hemoglobina glicosilada?
La hemoglobina (proteína que circula en la sangre y transporta
el oxígeno) se une a la glucosa formando la hemoglobina
glicosilada (HbA1). Cuanto mayor es la cantidad de
glucosa en sangre, más se une a la hemoglobina y su porcentaje
de unión indica cuál ha sido la cantidad media de
glucosa circulante durante el tiempo de vida de la hemoglobina
(120 días). No debe superar el 7 por ciento. Su medida
permite saber el promedio del nivel de azúcar en las últimas
semanas, mientras que un examen de glucosa en la sangre
indica el estado del control de la diabetes en ese momento
determinado.
¿Voy a tener que hacer régimen toda la vida?
Una correcta alimentación es importante en cualquier persona,
pero aun más en el diabético. Junto con el ejercicio, la
dieta es la base del tratamiento. Esto no quiere decir que haya
que seguir un régimen estricto de por vida o que haya alimentos
que no pueda volver a probar. Saber comer bien le
va a permitir comer variado. Eso sí, sin cometer excesos y sabiendo
qué alimentos son recomendables y cuáles no, podrá
integrar en su vida normal los hábitos saludables en cuanto a
nutrición se refiere; unos hábitos que, por otra parte, debería
seguir toda la población.
¿Me voy a quedar ciego?
Una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes es la
aparición de retinopatías (causadas por el daño a los vasos
sanguíneos de la retina) que están relacionadas con la duración
de la enfermedad. Ante los primeros síntomas de pérdida
de visión u otras alteraciones oftálmicas se debe acudir al
médico. Para prevenir la retinopatía hay que tener un control
estricto del azúcar en la sangre, de la presión arterial y del
colesterol. Actualmente existen procedimientos para tratar
este problema, como lo fotocoagulación con láser.
¿La diabetes puede afectar a mi salud sexual?
Existe la posibilidad de que la diabetes afecte a la salud sexual
produciendo impotencia o disfunción eréctil. Esto se debe
a que las arterias que irrigan los genitales pueden obstruirse,
al igual que otros órganos del cuerpo. Mientras más
cuide de su diabetes y de sus niveles de azúcar, menor es el
riesgo de que esto ocurra.
Me han diagnosticado diabetes, ¿me tendré que pinchar?
En la diabetes tipo 2 la mayoría de los pacientes, al inicio de la
enfermedad, sólo hacen dieta y ejercicio, aunque también
pueden necesitar tomar fármacos en comprimidos, los antidiabéticos
orales. Estos ayudan al organismo para que pueda utilizar
su propia insulina sin tener que inyectarse. Las inyecciones
se usan sólo tras agotar todos los demás recursos terapéuticos.
¿Qué es el pie diabético?
Una de las consecuencias más frecuentes de la diabetes es la
aparición de lesiones en los pies que pueden evolucionar a ulceraciones
o infecciones y que pueden llegar en casos graves
a la gangrena e incluso a la amputación. Es muy importante
cuidar bien los pies, y esto incluye una buena higiene, elegir
un calzado adecuado, observarse los pies para detectar cualquier
herida o lesión y tratarla antes de que evolucione, etc.
Me acatarro más y durante más tiempo, ¿puede ser por
la diabetes?
Sí. Los diabéticos presentan más infecciones, sobre todo respiratorias,
urinarias, de tejidos blandos (pie diabético) y enfermedad
periodontal. La hiperglucemia les produce una peor
respuesta inmunitaria y a su vez las infecciones les producen
descompensación en los niveles de glucosa en el organismo.