PET, la técnica diagnóstica más revolucionaria

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15 febrero 2009

Determinar el grado de malignidad en el que se encuentra un tumor, predecir cómo va a evolucionar y detectar recurrencias son sólo algunas de sus utilidades

La Tomografía por Emisión de Positrones, conocida por sus siglas en inglés PET, es una técnica de diagnóstico no invasiva que permite realizar imágenes que muestran el metabolismo y el funcionamiento de tejidos y órganos, a diferencia de otras pruebas de imagen que tan sólo aportan datos anatómicos. Quizá su elevado coste es en ocasiones un escollo para la utilización de esta técnica, aun cuando se ha demostrado que el PET evita tener que realizar otras pruebas diagnósticas invasivas y con riesgos para quien ha de someterse a ellas, como biopsias y cirugías, y puede detectar lesiones que el TAC, la resonancia magnética u otras técnicas convencionales han pasado por alto. Las cosas van cambiando poco a poco y hoy en día la suma del aumento de la financiación y del número creciente de usos clínicos han dado como resultado una demanda casi imparable. En la actualidad, el concepto PET es inseparable del de cáncer, al ser una herramienta de gran utilidad en el diagnóstico de esta enfermedad. Pero la oncología no es él único campo en el que goza de un reconocido prestigio. La neurología, la psiquiatría y la cardiología también utilizan los estudios PET en numerosas ocasiones.

¿En qué se basa?
Lo característico de esta técnica es que emplea isótopos emisores de positrones y utiliza una propiedad de las células tumorales para su identificación. Y es que, desde hace mucho tiempo se sabe que las células tumorales crecen más deprisa que las normales y que para ello necesitan consumir más glucosa que el resto de células. Para realizar el PET, se inyecta al paciente un contraste formado por glucosa y una sustancia que permite su localización desde el exterior, es decir, los isótopos emisores de positrones, normalmente el Flúor-18. Con esto lo que se consigue es que las células tumorales, en las que, por tanto, se aglutina más glucosa, 'brillen' más que las demás. La cantidad de radiación que entra en juego en un PET es extraordinariamente baja, por lo que no hay peligro de reacciones de ningún tipo. Es totalmente inocua y las únicas contraindicaciones aparecen en personas con obesidad extrema, ya que podrían tener dificultades para acceder al tomógrafo, y en mujeres embarazadas.

PET y cáncer
Tumores cerebrales, melanoma, linfomas, cáncer de mama, colorrectal, de pulmón, de cabeza y cuello, de esófago, de tiroides, de ovario y de páncreas, son algunos de los tipos de cáncer en los que el PET ha demostrado su valía. Gracias a él no sólo se puede detectar muy precozmente, incluso antes que otros métodos, el inicio de un cáncer y diferenciar entre tumores benignos y malignos, sino que además se puede determinar el grado de malignidad en el que se encuentra un tumor y predecir cómo va a evolucionar. Una misma imagen puede mostrar el tumor primario y la afectación ganglionar y la metástasis, si las hubiera, por lo que se puede determinar la extensión de la enfermedad. Una vez en tratamiento, el PET sirve para controlar cómo ésta respondiendo el organismo a la terapia. Además, detecta posibles recurrencias de la enfermedad, en especial en pacientes con marcadores tumorales elevados e incluso cuando otras técnicas de examen han dado resultados negativos.

FUENTE: Centro Andaluz de Diagnóstico PET.

LA EXPLORACIÓN PASO A PASO

1. Prescripción médica
La realización de esta prueba debe ser siempre prescrita por un facultativo y será normalmente a él a quien se le remitan los resultados de la misma.

2. Petición de cita
Una vez que su médico le haya prescrito la prueba, deberá ponerse en contacto con el centro donde se la vayan a realizar. Allí se le citará para una fecha y una hora concreta, y se le aclarará cualquier duda que usted pudiera tener. Es muy importante la puntualidad, ya que los isótopos con los que se realiza esta prueba tienen una vida corta, es decir, desaparecen en poco tiempo, por lo que los retrasos, si son excesivos, pueden llevar, en un caso extremo, a tener que retrasar la prueba para otro día. También se le preguntará si toma alguna medicación y si es o no diabético.

3. Antes de la prueba
Cuando le citen, le explicarán las precauciones a tener en cuenta antes de la realización del PET. Es importante que las siga correctamente. En primer lugar, es necesario que esté en ayunas desde al menos seis horas antes y, en segundo lugar, que no realice ejercicios físicos intensos los días previos para que acuda lo más relajado posible a la cita. No se olvide de beber abundante agua el día de la prueba, aproximadamente un litro y medio, para que esté bien hidratado y, una vez terminado todo el proceso, pueda eliminar más fácilmente el radiofármaco. Y aunque lo normal es que pueda seguir tomando la medicación habitual, también puede ocurrir que, ocasionalmente, tenga que dejar de tomar algunos medicamentos.

4. La inyección del radiofármaco
Una vez en el centro, le medirán y pesarán y comprobarán que los valores de su glucemia son normales. Posteriormente le tomarán una vía venosa, para la administración del radiofármaco. La inyección es totalmente indolora y no tiene ningún efecto secundario conocido ni riesgo de producir alergias. Una vez que se le ha inyectado, debe permanecer en una habitación tumbado cómodamente, mientras que transcurren los 45 minutos necesarios para que se distribuya adecuadamente por todo el organismo.

5. En el Tomógrafo PET
Posteriormente pasará al tomógrafo PET, que básicamente consiste en un cabezal circular con una camilla móvil en el centro. Tras colocarse en la camilla, empezará la exploración, la cual dura entre 30 y 90 minutos, según el tipo de estudio que se realice. La única precaución que ha de tener es no moverse una vez que se ha iniciado el proceso.

6. Después de la exploración
Una vez que haya terminado el estudio, podrá comer y beber con normalidad. Se recomienda que el día de la prueba no pase demasiado tiempo junto a mujeres embarazadas o niños pequeños, ya que son más sensibles a la radiación. Al día siguiente, el radiofármaco se habrá eliminado por completo y desde entonces puede hacer una vida completamente normal.

7. Resultados
Los resultados no se obtienen inmediatamente y el médico que ha solicitado la prueba, por lo general, leerá el informe el día siguiente de haberse realizado. Potentes ordenadores procesan toda la información obtenida durante el estudio y la 'traducen' en imágenes que han de valorar los especialistas en Medicina Nuclear.

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