El cambio de hora afecta más a las personas mayores y a los niños

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25 octubre 2012

A algunas personas les produce, de forma transitoria, sensación de cansancio, cambios de humor, falta de concentración y somnolencia

En la madrugada del sábado al domingo comienza el horario de invierno. El cambio de hora (a las 3 de la mañana serán las 2) afecta más a los niños y a las personas mayores, sobre todo si toman ansiolíticos o antidepresivos que repercuten en el funcionamiento cerebral, en el ciclo biológico vigilia-sueño y en la estructura del sueño, recuerda el neurólogo del Hospital USP San Camilo de Madrid, Antonio Yusta Izquierdo.

Este especialista explica que los niños y las personas mayores tienen una capacidad de adaptación menor, aunque hay que tener en cuenta que la secreción de la hormona del crecimiento se produce durante determinadas fases del sueño nocturno.

Este retraso en la hora oficial de España y Europa, que pone fin al periodo de horario de verano que comenzó el último domingo de marzo, trae consigo una alteración en la intensidad y la duración de la luz diurna, lo que puede provocar en los seres humanos los siguientes síntomas: sensación de cansancio, cambios de humor (laxitud e irritabilidad, incluso depresión), falta de concentración, somnolencia, dolores de cabeza, etc.

Esto es debido a que las variaciones en la intensidad de la luz ambiental producen una modificación en la actividad de las neuronas de unas áreas determinadas del cerebro (hipotálamo, núcleo supraóptico, etc.).

No obstante, la situación es transitoria y, aunque la adaptación es variable, ya que depende de la carga genética y de la edad, lo normal es que entre dos y cuatro días hayamos superado los inconvenientes de haber retrasado los relojes, detalla el doctor Yusta. En caso contrario, y si se prolongan los síntomas más de siete días, se recomienda acudir a consulta.

Recomendaciones
  • Mantener fijas las horas de descanso nocturno -de entre 6 y 8 horas, según la persona- y evitar siestas prolongadas -nunca más de 30 minutos-. No variar las actividades que veníamos realizando. Se trata, en definitiva, de no alterar el ritmo circadiano o biológico.
  • Hidratarse bien (2 a 3 litros al día) para mejorar la sensación de cansancio. No ingerir bebidas estimulantes (café, té...) a partir de ciertas horas del día.
  • No irse a la cama con la sensación de hambre o habiendo comido en exceso.
  • El cansancio excesivo provoca insomnio, por lo que estos días se recomienda no realizar actividad física importante ni exponerse a luz brillante antes de irse a la cama. Realizar las actividades que supongan más concentración mental cuando más despejados estemos -unas personas lo están a primera hora de la mañana y otras a última hora de la tarde-.
  • Las personas que sufren migrañas han de seguir las recomendaciones para esta patología porque éstas se pueden intensificar durante el periodo de adaptación al cambio de hora.
  • Tener una actitud positiva: el exceso de tensión emocional puede retrasar la desaparición de los síntomas.
  • Acudir al médico si persisten los síntomas más de diez días.
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3 Comentarios

  • maría 28-10-2011 | 12:17:41
    Ahora sí que se hará de noche enseguida...se acabó lo bueno...
  • Guillermo 02-11-2011 | 10:01:41
    Sin sol y agotados, cuesta acostumbrarse!!!
  • Nuria 25-10-2012 | 16:48:21
    Que lastima...adios verano, y los paseos de 7 a 9 por el parque...Jo, que penita, ahora lo tendremos que sustituir por un libro en el rincon de lectura debajo de la lampara...


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