">

Los padres deben supervisar la utilización que sus hijos hacen de internet

El potencial de la red es tal, que su uso comienza a extenderse entre los menores de corta edad, de incluso entre 3 y 4 años

El vertiginoso auge de internet en los últimos años está modificando los tradicionales patrones de conducta tanto en adultos como en niños. El potencial de la red es tal, que su uso comienza a extenderse entre los menores de corta edad, de incluso entre 3 y 4 años. De hecho, según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (España), un 30 por ciento de los niños menores de 5 años usa internet; también lo hacen un 60 por ciento de entre 8 y 13 años y un 75 por ciento de los adolescentes de entre 15 y 17 años, según ha explicado el doctor Ariel Melamud, responsable de Redes Sociales de la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE).

La principal consecuencia de esta temprana incursión en el mundo online es la modificación de conductas evolutivas no vistas anteriormente. A modo de ejemplo, tal como señala el doctor Melamud, "los niños de 3 y 4 años utilizan el ratón sin mirarlo, entendiendo de forma abstracta que dicho aparato se va a visualizar en la pantalla. Ese concepto está muy por encima de lo que ellos pueden entender a tan corta edad".

Las recomendaciones establecidas por los profesionales para limitar y vigilar el abuso del uso de internet entre los menores varían en función de la edad. Así, en la etapa inicial, de 2 a 4 años, la actividad en línea implica en la mayor parte de los casos a los padres para actividades como mirar fotos o utilizar la cámara web. "Los niños a esta edad tienen una capacidad de atención limitada para las actividades en línea, pero las imágenes pueden estimular su imaginación e incorporarse a sus experiencias", comenta este experto.

A los cinco años, los niños comienzan a querer explorar la red por sí solos y, en este caso, los especialistas recomiendan que los padres orienten a sus hijos para que naveguen de forma segura por internet ya que comienzan a utilizarla ellos mismos. Por su parte, durante la etapa considerada de preadolescencia, entre 9 y 12 años, el ansia por conocerlo todo y estar al tanto de las novedades en la web hace que los niños de estas edades utilicen internet en busca de información para proyectos escolares, pero también para descargar música, comunicarse por el correo electrónico o jugar en línea. Además, las redes sociales se convierten en el método preferido para comunicarse con los amigos.

Conexión diaria

En cuanto a la frecuencia de conexión, casi la mitad de los menores internautas se conecta a diario. Sin embargo, a pesar de la elevada frecuencia de conexión, se trata de períodos de conexión cortos. Según los últimos datos recogidos por el Defensor del Menor, prácticamente las tres cuartas partes de los usuarios jóvenes se conecta menos de 5 horas semanales.

"Ayudar a los adolescentes con la seguridad en línea resulta bastante complicado porque normalmente saben más que sus padres sobre el software de internet", reconoce el doctor Melamud. Por este motivo, es importante que los progenitores adopten un papel activo para guiar el uso de internet de los niños y establezcan un cumplimiento estricto de las normas de seguridad en línea y unas revisiones frecuentes de los informes de actividad online de los niños.

"Hasta ahora –explica este experto-, los padres no se dan cuenta de que el mismo nivel de supervisión que asumen para que no abran la puerta o hablen con desconocidos deben utilizarlo cuando los hijos se conecten a internet. De hecho, todavía existe un alto número de niños que no son supervisados nunca por un adulto de forma directa". Los pediatras inciden en que es fundamental que los padres sean responsables y que controlen a los niños en el uso de las nuevas tecnologías y para eso deben involucrarse con responsabilidad en el cuidado de sus hijos. "Observar lo que los niños hacen en internet nos permitirá tomar medidas ante situaciones peligrosas antes de que éstas ocurran", sentencia el doctor Melamud.