¿Cómo afecta el cáncer de mama?

Hacer frente a un cáncer de mama puede suponer el impacto real en todas las esferas de la vida de la paciente y de su familia y personas más cercanas.

Lazo rosa con manos entrelazadas, símbolo del cáncer de mama
Lazo rosa con manos entrelazadas, símbolo del cáncer de mama

Este 19 de octubre es el Día Contra el Cáncer de Mama, un día para recordar que hay casi 27.000 casos nuevos de cáncer de mama cada año y aproximadamente en España hay más de 100.000 mujeres con este tipo de tumor. La buena noticia es que los índices de supervivencia están cercanos al 85% y, si seguimos apoyando la investigación, podremos seguir aumentándolas.

Hacer frente a un cáncer de mama puede suponer el impacto real en todas las esferas de la vida de la paciente y de su familia y personas más cercanas. Es posible entrar en un proceso en el que es difícil mantener el ritmo normalizado de relaciones, es posible perder autonomía, son comunes los cambios de humor, el miedo… Esto puede conllevar la dificultad para mantener diferentes actividades realizadas en sociedad y con ello, la pérdida de grupos de referencia. 

Igualmente, las relaciones pueden verse modificadas, temporal o definitivamente, por factores tanto psicológicos como físicos, pudiendo condicionar las relaciones de la paciente y sus familiares, con el resto de su contexto. 

Este impacto afecta de forma similar a la paciente y a su propia familia. Destacamos aquí algunos puntos:

Imagen corporal

Como consecuencia de los tratamientos, el cuerpo y la apariencia física pueden sufrir algunos cambios: pérdida o aumento de peso, cicatrices, pérdida de la mama, etc. 
Tras la cirugía, especialmente si se ha realizado una mastectomía es posible sentir tristeza, pérdida de autoestima, inseguridad. Pero es importante saber que es posible adaptarse a la nueva imagen y continuar con la vida cotidiana. 
 
Es posible que durante los tratamientos se produzca la pérdida de cabello, afectando directamente a la imagen física. En estos casos, existen varias opciones que pueden ayudar a minimizar el impacto de la nueva situación: existen pañuelos de diferentes colores y formas, y pelucas para compra o préstamo. 
 
Para adaptarse de forma adecuada a los cambios que pueden producirse en la imagen, lo primero y más importante es tener en cuenta estas recomendaciones:

  • o No confundir el atractivo físico con el personal. Valorar los aspectos personales y las cualidades en todas las áreas de la vida (amigos, familia, trabajo), etc.
  • o Acostumbrase progresivamente a ver la nueva imagen. Verse la cicatriz o verse sin pecho por primera vez puede ser una imagen impactante. Tomarse el tiempo necesario para poder empezar a mirar poco a poco. Dedicar unos minutos al día a mirarse y para habituarse progresivamente a la nueva imagen y el malestar irá disminuyendo.
  • o Fijarse en los aspectos positivos y potenciarlos. Céntrate en aquellas partes del cuerpo que más gustan a una misma y ensálzalas.
  • o Es posible contactar con otras mujeres que han pasado por la misma situación. Compartir experiencias, emociones y saber qué les ha ayudado a ellas, puede ayudar a la hora de afrontar la situación.
  • Si se ha realizado una mastectomía, es bueno valorar con el médico una posible reconstrucción mamaria

Afectividad y sexualidad

Un elemento importante en la recuperación puede ser la pareja.  
La comunicación sincera sobre lo que ha pasado, el afecto y apoyo que puede proporcionar la pareja y cómo se está viviendo todo el proceso de la enfermedad va a facilitar el reajuste a una situación más o menos difícil y novedosa. También puede significar una oportunidad de trabajar posibles dificultades en la pareja y lograr un mayor nivel de bienestar y satisfacción. 
 
En el caso de que no se tenga pareja, es posible encontrar apoyo en otras personas durante el tratamiento. Y si se desea establecer o surge una relación, no hay motivo para que no se haga. En este caso, es posible aprender a manejar las dudas, miedos y la inseguridad ante la nueva relación. 
 
Algunas mujeres que han tenido un cáncer de mama experimentan cambios y alteraciones en su funcionamiento sexual como consecuencia de los tratamientos. Tras el tratamiento con quimioterapia y/o tratamiento hormonal suele aparecer una menopausia inducida que se puede acompañar de síntomas como sofocos, sequedad vaginal, cambios en el sueño o alteraciones emocionales. 
 
Otras razones que pueden producir alteraciones en la función sexual son:

  • - Problemas psicológicos como ansiedad, depresión o estrés.
  • - Sentimientos de pérdida de atractivo físico, como consecuencia de la enfermedad o los tratamientos (cicatriz, pérdida o aumento de peso, alopecia), etc.
  • - Aparición de otros factores como el cansancio físico, presencia de dolor…  

 
Para favorecer lo más posible la adaptación a estos cambios es importante que se les preste atención desde el primer momento, de cara a una recuperación integral, no sólo física sino también psicológica y social. Siempre es posible consultar al médico de referencia y al psicólogo todos aquellos aspectos que preocupen acerca de la sexualidad. 

Impacto laboral

 A nivel laboral, el impacto de la enfermedad puede ser muy elevado: 

  • • Dificultad para mantener el ritmo laboral
  • • Posibles bajas temporales o permanentes
  • • Falta de legislación específica que regule y apoye al trabajador
  • • Trabajadores autónomos desprotegidos
  • • Posible estigmatización por parte de la empresa
  • • Modificaciones en el rol del trabajador
  • • Posibles despidos o no renovaciones
  • • Desencadenamiento de posibles incapacidades o discapacidades derivadas de las secuelas de la enfermedad 

 

 

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Información facilitada por la AECC https://www.aecc.es/