Las muelas del juicio no salen bien en dos tercios de la población

Las muelas del juicio causan problemas a dos tercios de la población, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM), que advierte que la extracción preventiva de estas muelas, como aún se realiza en algunas clínicas, no está siempre justificada.

"En general no deben extraerse muelas del juicio que no produzcan síntomas y que estén cubiertas por mucosa y hueso. Sin embargo, todavía se siguen quitando estas piezas sin haber ninguna justificación", advierte el doctor Arturo Bilbao, presidente de la SECOM. Estas muelas asintomáticas no suelen dar problemas ni salir nunca, sobre todo cuando se pasa la barrera de los 30 años. Lo recomendable es vigilar periódicamente la evolución de esas muelas mediante radiografías.

El protocolo de actuación de los cirujanos orales y maxilofaciales indica cuándo está recomendada la extracción de estas piezas dentales: "cuando puedan existir infecciones de repetición, dolor, quistes o daño potencial al segundo molar, se hace necesaria su extracción", explica el doctor Fernando García-Marín, del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. A su juicio, "cuando la muela asoma en la boca pero está atascada en su erupción, hay que extraerla, pues al abrirse la encía hay riesgo de infección". Además, cuando hay interferencias con prótesis u ortodoncias también se hace necesaria su extracción.

Por ello, "el cirujano tiene siempre que hacer un balance entre los riesgos y los beneficios antes de realizar una extracción de los terceros molares incluidos, ya que ninguna cirugía es inofensiva". No siempre va a ser necesario quitarlos e incluso pueden surgir otras complicaciones, "cuando el nervio pueda ser dañado y pueda causar la insensibilización del labio, se recomienda no extraer la muela", añade. También es menos recomendable la extracción a partir de los 30 años, puesto que la operación se hace más complicada.

El hecho de ser una intervención quirúrgica hace necesario evaluar bien al paciente antes de proceder a la extracción, por las complicaciones que puedan surgir.  "Este tipo de intervenciones suelen ocasionar inflamación y molestias unos días, pero con el control adecuado por un cirujano oral y maxilofacial suelen acabar remitiendo", destaca el doctor Bilbao.