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En la noche de San Juan, cuida tus oídos

Evitar que la noche de San Juan se convierta en una pesadilla para nuestros oídos es sencillo con unas medidas de protección y prevención

Un año más, esta noche, los petardos, las hogueras y los cohetes inundarán las ciudades y pueblos de nuestro país en la verbena de San Juan.

Una tradición que engancha tanto a niños como a adultos y que ha convertido la noche más corta del año en una de las más esperadas.

El ruido que provocan los artículos de pirotecnia puede traer consigo lesiones de calado en nuestros oídos, por lo que es importante adoptar algunas medidas de prevención para evitar posibles lesiones.

Decibelios de más

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa en los 65dB el límite recomendable de sonido apto para nuestra salud auditiva. La exposición prolongada a niveles superiores o recibir fuertes impactos sonoros puede provocar lesiones en nuestros oídos.

La mayoría de petardos u otros artículos de pirotécnica superan este límite, así que debemos tomar ciertas precauciones en su uso para evitar que puedan generar daños en nuestros oídos o favorecer una posible pérdida de audición.

En concreto, la explosión de un petardo puede generar entre 65 y 120 decibelios (dB), nivel máximo que permite la Unión Europea, ya que es donde se sitúa la barrera del dolor.

De forma aproximada, un petardo destinado al público infantil puede oscilar los 66dB, uno de potencia moderada unos 70-80dB y uno de potencia elevada puede alcanzar entre los 80 y los 120dB.

Más vale prevenir

Evitar que la noche de San Juan se convierta en una pesadilla para nuestros oídos es sencillo. Siguiendo algunas medidas de protección y prevención, podremos mantener nuestra salud auditiva a salvo.

El Dr. Juan Royo, otorrino colaborador de la comunidad "Viviendo el Sonido" de GAES, asegura que la mejor medida de prevención a la hora de tirar petardos es no situarse demasiado cerca del lugar de la explosión. "Cuantos más metros nos separen de la explosión, menor será el nivel de decibelios al que estaremos expuestos, reduciendo así las posibilidades de dañar nuestros oídos" aconseja.

Otra de las medidas que propone el Dr. Royo es utilizar tapones específicos. Este tipo de protecciones permiten reducir el impacto del ruido sobre nuestros oídos y reducir el riesgo de lesiones y también pueden servir para aquellos que no puedan conciliar el sueño la noche del 23 por culpa de los petardos.

Posibles lesiones auditivas

La explosión de un petardo puede llegar a provocar pérdida auditiva. Dependiendo de la distancia a la que se encuentre la persona y la intensidad del sonido, puede conducir a trastornos de audición de forma temporal o incluso permanente.

"El ruido de los petardos u otros artículos de pirotécnica pueden ocasionar la aparición de diversas lesiones auditivas" explica el Dr. Juan Royo, "la más frecuente es la aparición de acúfenos, la persona siente como ruidos en los oídos. Una lesión que puede ser bastante molesta y durar varias horas o incluso días. Además, en los casos más extremos, este trastorno puede ser permanente".

Otra de las lesiones más frecuentes es sufrir un trauma acústico, que se produce cuando estamos expuestos a ruidos de una gran intensidad. En este caso notaríamos un fuerte dolor en el oído. Esta lesión suele ser temporal, aunque también podría llegar a ser permanente dependiendo de la gravedad.

El Dr. Royo señala que si la explosión pasa cerca del oído puede conllevar un traumatismo por presión llamado "blast timpánico", en el cual se produce la perforación del tímpano. El resultado son ruidos y pérdida de audición.

Los más jóvenes menos concienciados

Los más jóvenes, entre 15 y 25 años, suelen ser los más aficionados a utilizar petardos o artículos de pirotecnia y los menos concienciados sobre el ruido y los peligros que conlleva.

Por este motivo, el Dr. Royo recuerda la necesidad de promover la concienciación sobre los peligros del ruido, ya que pasar "un rato agradable y disfrutar de las fiestas de esta época del año, no está reñido con cuidar de nuestra salud auditiva".

Fuente: Centros Auditivos GAES