17 DE OCTUBRE, DÍA MUNDIAL DEL DOLOR

La reducción del dolor, aspecto clave en la lucha contra la artrosis, una enfermedad que no tiene cura

2016 se ha dedicado a la investigación y divulgación del dolor articular, entre los que se incluyen la artrosis, presente en el 10% de la población.

El dolor es una “experiencia sensorial o emocional desagradable, asociada a daño tisular real o potencial”, según la definición de la Asociación Internacional de Estudio del Dolor (IASP). 

Existen varias maneras de clasificar el dolor. La más común es la que atiende a su evolución en el tiempo y que divide el dolor en agudo o crónico, dependiendo de si se sufre de manera esporádica o permanente.

La Organización Mundial de la Salud declara que: “el dolor crónico es una enfermedad y su tratamiento, un derecho humano”. Además, según el médico español Fernando Cerveró, antiguo presidente de la IASP, “el alivio del dolor, a través del estudio y desarrollo de nuevas y mejores terapias, es probablemente la actividad más ineludible que el personal sanitario debe realizar”.

La trascendencia del dolor va más allá de los aspectos físicos que desencadena. Se trata de un problema sanitario importante cuyas consecuencias merman considerablemente la calidad de vida de quienes lo padecen lo que, sin duda, influye de forma negativa en su entorno social, laboral y en sus relaciones personales.

El dolor en España

El dolor está presente en nuestro día a día mucho más de lo que nos pueda parecer. De hecho, uno de cada cinco españoles lo sufre de alguna manera y un tercio de estos vivirá padeciéndolo el resto de su vida. La mitad de los españoles que sufren dolor lo tienen a diario.

El perfil donde se concentra mayor personas con dolor es en la franja de mayores de 51 años. Predomina en las mujeres más que en los hombres y los dolores más comunes son los moderados de tipo osteoarticular degenerativo.

En los últimos años ha ascendido de manera notable el número de españoles que sufren dolor: pasamos del 13% del 2004 al 18% actual. Las causas de este aumento son variadas: desde aquellas relacionadas con el aumento de la esperanza de vida, pasando por las laborales o las patologías degenerativas relacionadas con cambios en el estilo de vida.

El coste del dolor

El dolor y, sobre todo, su mal abordaje, provocan consecuencias económicas importantes. De hecho, se estima que su coste es de alrededor de un 3% del PIB en Europa, por los costes tanto directos (recursos humanos, coste de materiales y técnicas, camas hospitalarias, gasto farmacológico, etc.), como indirectos (absentismo laboral, bajas, disminución de la productividad del paciente que sufre dolor, pensiones, indemnizaciones, etc.) relacionados con el dolor.

En España el dolor es la causa más común de absentismo laboral, multiplicando por seis las posibilidades de las demás. Por otro lado, el dolor crónico causa al Estado español más gasto en atención socio-sanitaria que las enfermedades cardiovasculares o el propio cáncer. El dolor es el causante de la mitad de las visitas a urgencias, aumenta de manera considerable el número de días dehospitalización y, por supuesto, el de las visitas al médico.

2016, año mundial del dolor articular

La International Association for the Study of Pain (IASP) puso en marcha en 2004 la iniciativa del Año Global Contra el Dolor, con el tema “El alivio del dolor debe ser un derecho humano” y con el objetivo de sensibilizar a gobiernos, instituciones públicas y privadas acerca de la necesidad de poner en marcha los recursos necesarios para apoyar la investigación, el diagnóstico y el tratamiento del dolor a nivel universal.

2016 se ha dedicado al dolor articular, padecido por el 10% de la población y presente en el 20% de las personas que sufren algún tipo de dolor. De hecho, la artrosis es la dolencia musculoesquelética más frecuente en la población anciana y la mayor causa de discapacidad.

Según la encuesta nacional de salud del 2016, un 20 % de la población mayor de 16 años padece algún reumatismo, el 18% cervicalgia y el 20% lumbalgia. La edad incrementa la prevalecida de forma progresiva.

Respecto al género, el 25% de los hombres y el 40% de las mujeres de entre 60 y 70 años sufren artrosis y el tratamiento más común suele ser la colocación de prótesis en la rodilla o en la cadera.

A pesar de resultar un problema crónico, los expertos afirman que su tratamiento no suele ser el adecuado. Las recomendaciones más extendidas para luchar contra la artrosis pasan por la práctica de ejercicios físicos básicos, la pérdida de peso, los estiramientos y algunos ejercicios en el agua. El fortalecimiento muscular pasa por ser una de las mejores armas para paliar los efectos de la artrosis.

El dolor articular es común en la infancia. Incluyen artralgias de la rodilla en un 33% y de otras articulaciones en un 28%. Se suelen solucionar en atención primaria con buenos resultados.

Actualmente no existe cura para la artrosis, por lo que el tratamiento del dolor supone una de las partes más importantes de su manejo, ya que permitirá mejorar la funcionalidad del que lo sufre, siendo éste el aspecto más importante para los pacientes. La lucha contra dicho dolor se realiza mediante soluciones farmacológicas (analgésicos, antiinflamatorios no esteroides, opioides débiles, opioides mayores e infiltraciones…) y no farmacológicas (ejercicio para robustecer la fuerza y flexibilidad), así como tratamientos intervencionistas y psicológicos.

Acerca de la Sociedad Española del Dolor

La Sociedad Española del Dolor (SED) es una asociación profesional, multidisciplinar y sin ánimo de lucro nacida en 1990 ante el vacío que existía en torno a este problema que sufren millones de españoles. Sus objetivos son sensibilizar a la sociedad en torno a la problemática del dolor; fomentar la mejora constante tanto en la valoración previa como en la terapia posterior de los pacientes que sufren dolor; y promover trabajos científicos sobre los mecanismos del dolor y sus posibles tratamientos.

La Sociedad Española del Dolor está integrada por más de 1.000 socios activos, procedentes de distintas ramas de las Ciencias de la Salud.

Los pacientes y su implicación en el tratamiento son uno de los pilares fundamentales en el abordaje global del dolor. Las asociaciones de pacientes proporcionan información y consejos para que reciban un adecuado tratamiento y mejore su calidad de vida.

Uno de los objetivos principales de la SED es la divulgación de la existencia de las Unidades de Dolor que existen en muchos hospitales de España. “Todo habitante del territorio español tiene una Unidad del Dolor de referencia para pedir ayuda, si bien faltan muchas para cumplir las demandas”.

Además, destacan su gran importancia ya que “ayudan a reducir la incidencia y severidad del dolor.

Mejorar la calidad de vida del paciente, disminuir las complicaciones derivadas de una reducción ineficaz del dolor, así como educar a los pacientes y a sus familiares sobre los beneficios de una analgesia eficaz y sobre los riesgos de un tratamiento inapropiado del dolor.”