EN EL MARCO DEL DÍA MUNDIAL DE LA EPOC 2016

Dejar de fumar y el correcto uso de los inhaladores, factores clave en el tratamiento de la EPOC

Casi el 70% de las personas con EPOC leve siguen fumando y muchos de ellos ni siquiera se plantean el abandono del consumo del tabaco.

A pesar de sus cada vez más alarmantes cifras en España, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una de las enfermedades menos conocidas entre la población general. La padecen el 10,2% de los españoles de entre 40 y 80 años y afecta tres veces más a los hombres que a las mujeres. Su prevalencia aumenta con la edad, el consumo de tabaco y el bajo nivel educativo y se considera que sólo el 27% de personas con EPOC están diagnosticadas.

Con el objetivo de ofrecer información sobre la prevención de la EPOC y consejos para el cuidado de la enfermedad, laboratorios Chiesi y Fundación Lovexair realizan el 16 de noviembre, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la EPOC, una actividad formativa en una selección de farmacias de toda España. La información sobre la iniciativa y las farmacias que se han adherido a la misma se puede consultar en http://lovexair.com/dia-mundial-de-la-epoc-2016/

Jordi Giner, enfermero del Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, advierte de la necesidad de realizar más acciones informativas como la de laboratorios Chiesi y Fundación Lovexair para una mayor prevención y un diagnóstico más temprano de la enfermedad: “Los síntomas como el ahogo o la fatiga van apareciendo poco a poco y quien los padece cree que son producto de la edad; otros síntomas como la tos o la presencia de esputos, sobre todo los matutinos, son considerados normales del fumador, cuando en realidad son los avisos de la aparición de la EPOC”.

El uso del inhalador, entre las dudas más frecuentes

En cada una de las farmacias que participan en la iniciativa, un profesional de enfermería o farmacéutico comunitario ofrecerá información y resolverá las dudas de los pacientes respiratorios y sus familiares y/o cuidadores en relación a la EPOC y al correcto uso de los dispositivos de inhalación, además de entregar una serie de materiales para el cuidado de la enfermedad.

No vaciar bien los pulmones antes de la inhalación, no coordinar bien la respiración con la pulsación del inhalador o no aguantar suficientemente la apnea respiratoria son algunos de los errores comunes que cometen los pacientes con EPOC. “No importa el tiempo que lleven utilizando su dispositivo, si nadie les ha enseñado, pueden no estar realizando correctamente la técnica y quizá podrían mejorar su calidad de vida usándolo de manera adecuada”, declara Roberto Cabestre, enfermero del servicio de Neumología de Hospital Royo Villanova.

Dejar de fumar y realizar ejercicio físico

A pesar de ser una enfermedad grave y muy invalidante que presenta complicaciones asociadas, se trata de un proceso prevenible y tratable. El principal factor de riesgo de la EPOC es la exposición y/o inhalación del humo del tabaco, incluido el tabaquismo pasivo. Entre el 85 y el 90% de los pacientes que sufren esta enfermedad han sido fumadores y su enfermedad se debe al consumo de tabaco. ”Dejar de fumar es la mejor decisión que puede tomar el paciente. No hay ninguna otra decisión que tenga un mayor impacto directo en su salud”, añade Roberto Cabestre. En caso de dificultad, Jordi Giner recomienda “buscar ayuda en la atención primaria o la especializada y en muchas farmacias, que ofrecen información y seguimiento en el proceso de deshabituación tabáquica”. Casi el 70% de las personas con EPOC leve siguen fumando y muchos de ellos ni siquiera se plantean el abandono del consumo del tabaco. En esa misma línea, Shane Fitch, presidenta de la Fundación Lovexair, también anima a participar en la campaña de sensibilización “Dedos Vacíos”, que incluye una guía dirigida a personas que quieran dejar de fumar.

Junto con el abandono del hábito tabáquico, otra de las medidas fundamentales que marca la evolución de la enfermedad es la práctica de actividad física, como caminar o montar en bicicleta. “Realizar ejercicio dentro de las capacidades de cada paciente, como caminar, puede ser un buen ejercicio diario para controlar los síntomas de la enfermedad. La bicicleta estática es una frecuente alternativa en invierno a causa del frío”, puntualiza Roberto Cabestre. Aunque estos pacientes tienen una tendencia al sedentarismo por miedo a empeorar o a incrementar la sensación de ahogo, el ejercicio moderado y supervisado es imprescindible para aumentar la capacidad de esfuerzo, lo que les permitirá realizar las actividades diarias más fácilmente, disminuirá las agudizaciones de la EPOC y conllevará una mejor calidad de vida. Además, un estudio reciente muestra que el aumento de la actividad física entre los pacientes con EPOC reduce el riesgo de ansiedad o depresión. Unas cifras cada vez más alarmantes Cada año mueren en España unas 18.000 personas por EPOC, una cifra que, según el Instituto Nacional de Estadística, ha crecido un 38,7% durante el último año. A nivel mundial, representa ya la cuarta causa de muerte y la OMS pronostica que, en el año 2030, será la causante del 7,8% de todas las muertes y del 27% de las muertes relacionadas con el tabaco, sólo superada por el cáncer (33%) y por las enfermedades cardiovasculares (29%).

La EPOC se considera un problema sociosanitario de primera magnitud debido a su elevada prevalencia, morbimortalidad asociada y coste económico y social. En España se estima un coste económico de 750-1.000 millones de euros anuales, incluyendo los costes directos, indirectos e intangibles, que se distribuyen en gastos hospitalarios (40-45%), fármacos (35-40%) y visitas y pruebas diagnósticas (15-25%). Según el recientemente informe elaborado por el Registro Español de Trasplante Pulmonar, la EPOC es la causa más frecuente de trasplante pulmonar adulto en España, seguida de la fibrosis pulmonar idiopática, representando ambas más del 60% del total de las indicaciones.