El ejercicio puede reducir la inflamación en personas obesas

Una investigación publicada en The Journal of Physiology asegura que el ejercicio puede reducir el número de células que causan la inflamación.

Mujer baja de peso con carrera
Mujer baja de peso con carrera

Muchos de los problemas de salud asociados a la obesidad son el resultado de un proceso inflamatorio crónico. La inflamación es un proceso natural de nuestro cuerpo pero en personas obesas puede llegar, a largo plazo, a dañar el tejido sano. Investigadores estadounidenses han profundizado en la naturaleza de este proceso inflamatorio, concluyendo en un nuevo estudio, publicado esta semana en The Journal of Physiology, que el ejercicio puede llegar a reducir la inflamación en personas obesas al modificar las características de su sangre.

Para llegar a esta conclusión los científicos han explicado cómo algunas células de la sangre están más implicadas en los fenómenos inflamatorios y, cuando se encuentran en gran número en el organismo, pueden derivar en enfermedades y complicaciones físicas. Estas células responsables de la inflamación están compuestas por células madre dentro del organismo. Esta investigación, dirigida por el doctor Michael De Lisio, es el primer trabajo que muestra que el ejercicio altera las características de esas células, reduciendo el número de células sanguíneas que, con mayor probabilidad, son la causa de la inflamación.

Para Patricia Guzmán, coach personal y creadora de un método pionero en España para adelgazar basado en la motivación y el amor propio llamado el “Método Ancla”, las conclusiones de este estudio confirman la importancia del ejercicio en el equilibrio de nuestro organismo para todas las personas, no solo con obesidad. “Ya conocíamos las ventajas del ejercicio de baja intensidad en la prevención de algunas enfermedades y en la mejora del estado de ánimo pero este hallazgo añade nueva información que puede ser muy valiosa en el futuro”, ha asegurado la experta.

En estas vacaciones de verano, Guzmán defiende, además, el ejercicio moderado como una forma de sentirse mejor consigo mismo y evitar el estrés pero no como un método en sí mismo para adelgazar. Para las vacaciones la creadora del Método Ancla aconseja “evitar una mentalidad de restricción con la comida, el secreto es comer normal y aprovechar para tener mayor actividad física”.

Diseño del estudio

Para realizar este estudio, los investigadores dividieron a los voluntarios en varios grupos: jóvenes, adultos delgados y jóvenes y adultos obesos. Dichos voluntarios fueron sometidos a una serie de pruebas psicológicas antes de empezar un programa de ejercicio físico de seis semanas. Los ejercicios consistían en sesiones de bicicleta o carrera de una hora cada una. Antes y después de cada sesión eran tomadas muestras de sangre de los voluntarios  para cuantificar el número de células madre de la sangre.

Los científicos planean hacer nuevos estudios para determinar si los cambios en las células sanguíneas mejoran las funciones musculares en las personas obesas. También buscan descubrir si esos efectos del ejercicio en el organismo también pueden ser detectados en otras condiciones crónicas asociadas con el incremento de la inflamación.